Tomada de la edición impresa del 05 de marzo del 2010

El ballet de Moscú danza sobre el hielo de Quito

El elenco del Ballet de Moscú dio una demostración en el Palacio del Hielo, en Quito, apenas arribaron a la capital, el pasado martes. | FOTO: CARLOS  POZO/ El Telégrafo

FOTO: CARLOS POZO/ El Telégrafo

El elenco del Ballet de Moscú dio una demostración en el Palacio del Hielo, en Quito, apenas arribaron a la capital, el pasado martes.

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Quito/TEatro nacional Cce
Patria y 6 de Diciembre
5 y 6 de marzo, 20:00
Entradas: US$ 95, 55 y 35

El conjunto ruso visita Ecuador por segunda vez. Su elenco se compone de 14 patinadores artísticos.



Apenas se  bajaron del avión, los integrantes del Ballet Clásico de Moscú dieron un show breve para los habitantes de Quito, como un abrebocas para lo que sería el  espectáculo grande que se presentó anoche en el Teatro Nacional de la Casa de la de la Cultura (CCE).

 De este modo comenzó la serie de presentaciones que el elenco ruso ofrecerá en el país en los próximos días y que culminará el domingo 14 de marzo, en el Teatro Centro de Arte de Guayaquil.

El acto dura alrededor de dos horas y está compuesto por dos obras clásicas de ballet sobre hielo: La Cenicienta, de Prokofiev, y El lago de los cisnes, de Tchaikovsky. 

 Suena la música y entonces las coreografías que Marius Petipa desarrolló en el siglo XIX reviven sobre la  escena del tablado, preparado para este fin con varias capas de hielo triturado.

Entonces la armonía visual lo puebla todo, a medida que los bailarines-patinadores se convierten en un bloque homogéneo que dibuja formas a través de su deslizamiento sobre el helado suelo, de tal suerte que aparecen a los ojos del espectador como si fueran un solo cuerpo, sincronizado a la perfección.

Primero es El lago de los cisnes, luego el cuento infantil. A escena entran solo cuatro de las siete mujeres que componen el elenco.

Formadas una junto a la otra, de cara al público, entrelazan sus brazos y comienzan a saltar, juntas y al mismo tiempo, al compás de los acordes de Prokofiev.
 
Se mueven todas de derecha a izquierda, luego se sueltan y se disponen formando una media luna, mientras las tres faltantes se integran al grupo en movimiento. 

Cada uno de los movimientos que realiza se encuentra estudiado y medido a la perfección. No es para menos, si se tiene en cuenta que quienes componen el elenco del Ballet de Moscú son patinadores profesionales, que se han dedicado a ello desde los cuatro años de edad; en la práctica, toda la vida.

 Muchos de ellos son medallistas olímpicos, tal como lo explica el director artístico del grupo, Alexey Shobin, quien señala que la formación en patinaje sobre hielo les ha llegado a todos como una disciplina deportiva, pero que ha sido a través del trabajo con el ballet que han adquirido la línea más apegada a la danza.

Las dos obras que el ballet presenta aparecen complementariamente. En el caso de El lago de los cisnes, se trata de una obra de corte trágico, cuya representación danzada sobre la superficie congelada derrocha melancolía.

Sigfrido, el protagonista, debe elegir a la mujer de su vida, entre las mujeres que han asistido a la fiesta que él ofrece en su castillo.

Sin embargo, es durante una jornada de cacería cuando se encuentra con el amor, encarnado en una bella mujer que ha sido convertida en cisne por obra de un hechicero. No es la única que se encuentra en tal condición; se trata de toda una bandada. De allí, la tragedia.

La Cenicienta, en cambio, es diferente. De acuerdo con el criterio de Alexander González, representante del elenco en Latinoamérica, se trata de “una obra para niños, más  liviana y juguetona”. 

 Eso se nota sobre el escenario. Los bailarines forman parejas y se deslizan sobre el hielo como si se tratara de un acto lúdico.

Los giros, los saltos y las piruetas dan cuenta de la agilidad y la fortaleza de los bailarines, quienes, según comenta su representante, trabajan de diez a doce horas diarias  dirigidos por Natalia Blestimianova.

El Ballet de Moscú repetirá la función esta noche, a las 20:00, y mañana, a las 16:00, y a las 20:00, en Quito. 

 Los días 9 y 10 de marzo estarán en el Complejo Deportivo de Totoracocha, en Cuenca, haciendo doble función, a las 16:00 y a las 20:00.

Se despedirán de Ecuador en Guayaquil. Allí se presentarán en dos funciones previstas para el 12 al 14 de marzo, en el Teatro Centro de Arte, a las mismas horas.
Javier López Narváez
xlopez@telegrafo.com.ec
Reportero