Tomada de la edición impresa del 24 de abril del 2009

Jesús, en una ópera rock

La familia Terán pretende romper un récord Guiness con esta obra, ya que se trata del grupo familiar más grande (34 miembros) que interpretará un mismo montaje. | FOTO: PAÚL NAVARRETE / El Telégrafo

FOTO: PAÚL NAVARRETE / El Telégrafo

La familia Terán pretende romper un récord Guiness con esta obra, ya que se trata del grupo familiar más grande (34 miembros) que interpretará un mismo montaje.

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Datos

Ficha técnica


Guión original: Tim Rice.
Música: Andrew Lloyd Weber.
Dirección escénica:  Juan Carlos Terán.
Producción musical: Felipe y Ricardo Terán.
Producción coreográfica: Ballet Ecuatoriano de Cámara.
Coreografía: Edicel Cruz.
Infórmate +

Teatro Sucre, Quito.
Manabí entre Guayaquil y Flores.
Hoy y mañana, a las 20:30.
Entrada: US$ 30, US$ 20 y US$ 10.

Una adaptación de Jesucristo Superstar, de Andrew Lloyd Weber, se presenta en Quito.



Pocas horas antes de que el telón del Teatro Sucre (Quito) se levante, el escenario, los palcos y la platea albergan a 34 miembros de la familia Terán. Grandes y chicos, primos, padres y sobrinos, todos concentrados y expectantes realizan los últimos ensayos antes del estreno de “Jesucristo Superstar” (Jesuscristo Superestrella), uno de los musicales más representativos del género.

Rodeados por una escenografía sencilla, unos afinan sus voces, mientras otros ultiman las coreografías que darán vida a esta obra, que cuenta los últimos días de un Jesús más humano que divino.

Desde que Andrew Lloyd Weber musicalizó esta ópera rock, se ha representado en diversos escenarios y bajo distintos formatos, incluidas temporadas en Broadway en 1971, 1977 y 2000; el montaje con Camilo Sesto en 1975 y la versión del grupo Arteamérica, repuesta en 2002, en Guayaquil. Una de esas versiones sube a las tablas con una puesta en escena que involucra a esta  familia, conocida por incursionar en la música y el teatro.

Representar una de las creaciones emblemáticas de Lloyd Weber no es una tarea fácil, por el exigente nivel vocal que este género requiere, además de las actuaciones y la musicalización. “Cuando nos planteamos montar Jesucristo Superestrella estábamos conscientes de lo que significaba y de lo duro que sería sacar adelante este proyecto. Pero teníamos mucha ilusión de hacer algo juntos como familia”, explica Cristina Terán, quien personifica a María Magdalena.

La actuación de Cristina, junto a la de su sobrino, el cantante Martín Terán, en el papel de Jesús, impactan por su naturalidad y su energía. El Jesucristo encarnado por Martín convence. En su interpretación destaca el tono de su voz y sus matices, sobre todo en melodías complejas, como en la disyuntiva de Cristo en el huerto de Getsemaní.

El propio cantante asegura que “esto es lo mejor que me ha pasado en la vida. Es un papel difícil y haber sido escogido para interpretarlo me motiva a continuar adelante”.

El Jesucristo encarnado por Martín Terán convence. En su interpretación destaca el tono de su voz y sus matices...

Aunque el proyecto se concibió hace un año, los ensayos se intensificaron hace tres meses. Desde entonces, todo el elenco, que incluye integrantes entre los 4 y los 64 años, ha dedicado más de seis horas diarias al montaje. La preparación vocal estuvo a cargo de Juan Carlos, Francisco y Martín Terán, mientras que para el área del baile contaron con el apoyo del Ballet Ecuatoriano de Cámara (BEC) y del coreógrafo cubano Edicel Cruz.

Este musical requiere 20 momentos coreográficos, por lo que el reparto debía prepararse apropiadamente, “ya que aunque teníamos experiencia en el canto y la actuación, no habíamos incursionado en el baile”, explica Cristina Terán.  Y aunque esta falta de experiencia del elenco, en ocasiones resta algo de fluidez a la puesta en escena, se han logrado rutinas sincronizadas y adaptadas al  argumento.

La dirección escénica estuvo a cargo de Juan Carlos Terán, quien además de integrar el grupo Los Hermanos Diablo, tiene una larga trayectoria teatral, como actor y director.  En sus manos estuvo la preparación del grupo de actores, que en algunos casos incursionaban por primera vez en un proyecto actoral y que además pertenecen a su propia familia.

El artista manifiesta que no se realizaron concesiones y que la preparación del reparto se realizó con “rigurosidad y profesionalismo”, ya que se realizaron audiciones para optar por los papeles principales del musical. Destaca la personificación de Judas, a cargo del cantautor Francisco Terán, quien logra impregnar en su rol, la criticidad, las dudas y los conflictos del apóstol más controversial.

Otro de los puntos más fuertes de esta versión de Jesucristo Superstar es la musicalización, en manos de Jay Byron, integrante de Contravía y familiar político de los Terán. Byron lidera el montaje instrumental en vivo, que además cuenta con el apoyo de una banda sonora, también  creada por miembros del clan.

Para el elenco, esta primera incursión en el género escénico-musical representa una puerta abierta hacia nuevas producciones, ya que no descartan la conformación de una compañía que se dedique a este tipo de espectáculos.