Tomada de la edición impresa del 05 de julio del 2010

Cien años de Silva Pareja

Carlos  Silva Pareja, primo del poeta Medardo Ángel. | FOTO: Cortesía

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Carlos Silva Pareja, primo del poeta Medardo Ángel.

El músico guayaquileño nació el 5 de noviembre de 1909.


 
Como sucede con la mayor parte de los artistas ecuatorianos, la obra musical del guayaquileño Carlos Silva Pareja se hizo con enorme sacrificio que vuelven admirables a estos seres de grandeza espiritual. 

Silva Pareja vivió el arte a temprana edad, cuando abandonó el Vicente Rocafuerte (cuarto año). Por su propia voluntad ingresó a la Escuela de Música de la Sociedad Filantrópica del Guayas. Fue un artista de excepción: cantante; y formó en 1933 el trío integrado por los compositores Enrique Ibáñez Mora y José Valdivieso Alvarado, el famoso “Diablo ocioso”.

Llevaron la tradicional serenata a los barrios porteños de aquel Guayaquil romántico que se fue para siempre.

Como compositor musical fue fecundo y muy aplaudido: Lirios marchitos, Piedad, El último beso, Todavía (pasillos), también compuso valses, como Traicionera. Estas melodías se multiplican en los labios del pueblo. Han sido grabadas discográficamente por las más aplaudidas voces del arte popular: Julio y Pepe Jaramillo, los Hnos. Montecel, Los Brillantes, los Miño Naranjo, Hugo Enríquez, Kike Vega, Las Hnas. Mendoza Sangurima y la peruana Jesús Vásquez.

Multifacético en la música instrumental; ejecutó guitarra, bandoneón, contrabajo, violín y piano. El Colegio Normal Rita Lecumberri también lo recuerda porque Silva Pareja compuso la música del himno institucional. Letra de Pablo Hanníbal Vela.

Carlos Silva Pareja y su primo  Medardo Ángel Silva se acercaron más entre sí en la Filantrópica. El gran poeta era profesor en la Universidad del Pueblo.
En 1933 Carlos contrajo matrimonio con Carmen Leticia Vásquez Rodríguez, con quien procreó 10 hijos. Vivió en Colón y 6 de Marzo.

Una de sus hijas, la abogada Susana Silva Vásquez, lo describe como un ser amantísimo, por lo cariñoso que era con sus hijos. Susana reitera que ella fue su consentida. Piensa que su progenitor no tuvo enemigos. Entonces le pregunto: ¿Cómo se siente al ser la heredera del alma y sangre de Carlos Silva Pareja?

Guarda silencio y sus ojos se llenan de lágrimas al responder: Me invaden sentimientos encontrados al ser la hija de Carlos Silva Pareja. Me llena de orgullo el alma el saber que  es mi padre, quien puso un estilo único en sus bellos pasillos. Sus canciones están marcadas por un sentido expresivo del pasillo Piedad. La muerte de mi padre se convirtió en una tragedia, ya que al día siguiente de ser sepultado murió mi hermano Carlos. Yo tenía 11 años cuando perdí a estos seres amados.

Multifacético en la música instrumental; ejecutó guitarra, bandoneón, contrabajo, violín y piano...

Recuerdo a la distancia la voz de mi madre decir: “Se acabó la buena vida. Desde hoy tienen que estudiar para ser seres útiles a la sociedad”. Mis 5 hermanas tienen títulos alcanzados en la Universidad de Guayaquil. Así comenzaron el sacrificio y los desvelos de mi madre.

Susana Silva Vásquez sostiene que la sociedad de Autores y Compositores Ecuatorianos -Sayce-  jamás le ha entregado las regalías que por derecho de Ejecución Pública los descendientes y la viuda deben recibir por las canciones que se interpretan en los shows artísticos. Este gremio cobra el 8% de la taquilla en todos los espectáculos con artistas nacionales y extranjeros. Sayce recibe cuantiosos ingresos por los permisos de funcionamiento donde se escucha la música.

De parte mía, yo que vengo realizando por 13 años festivales de pasillos, siempre se han interpretado las canciones de Carlos Silva Pareja. Que quede claro que los pagos que he hecho a Sayce no han llegado a sus beneficiarios, los descendientes del compositor.

Todos los sectores públicos y privados están en deuda con el compositor guayaquileño Carlos Silva Pareja.

1.- ¿Por qué pasado el centenario las autoridades culturales dejaron que ese acontecimiento quede inadvertido por la sociedad guayaquileña, que recuerda todavía y admira al ilustre compositor?

2.- ¿Dónde están los que se autotitulan historiadores de la música nacional?

Pero de todas maneras, Carlos Silva Pareja es un artista que se mantiene en la inmortalidad.

Por Marcos Medina Ron