Tomada de la edición impresa del 25 de noviembre del 2009

La Empresa de Correos instaló 1.350 buzones

En las bodegas de Correos del Ecuador en Quito están almacenados los buzones donados por Suiza. | FOTO: FERNANDO SANDOVAL / El Telégrafo

FOTO: FERNANDO SANDOVAL / El Telégrafo

En las bodegas de Correos del Ecuador en Quito están almacenados los buzones donados por Suiza.

El proyecto consta de la instalación de 4.000 buzones, que se completará hasta 2010.



Las personas que deseen enviar cartas o paquetes pequeños ya no tendrán que acudir necesariamente a las oficinas de Correos del Ecuador. La empresa estatal colocó 1.350 buzones en  las calles de las ciudades para dar facilidad a los usuarios.

Los casilleros son de fibra de vidrio y  color amarillo. Se los encuentra en las afueras de los centros turísticos, hoteles, ministerios, entre otros sitios de las ciudades.  En la parte frontal de los buzones se explican los pasos para depositar las cartas y  paquetes, y como  franquear.

La colocación de las casillas empezó hace seis meses a nivel nacional, pero en las últimas semanas es notoria su presencia en varias calles de Quito. Según la planificación de la empresa, la última provincia en beneficiarse con este servicio era Pichincha.

Roberto Cavanna, presidente ejecutivo de Correos del Ecuador, destaca que la instalación de las casillas se enmarca dentro del Plan de Modernización que tiene como objetivos: ampliar la cobertura y mejorar el servicio. Detalla que el proyecto  consta de la instalación de 4.000 buzones, que se completará hasta 2010.

No dio a conocer el presupuesto del proyecto, pero, puntualiza,  este se ejecuta gracias a varios convenios. Los buzones fueron donados por el Correo Suizo. La semana anterior llegaron 1.200 buzones más que están embodegados. 

Patricia  Buitrón, coordinadora de Proyectos de la empresa, detalla que el objetivo de instalar los buzones  es garantizar el Servicio Postal Universal, adicionalmente crear fuentes de ingresos  por la venta de cartillas filatélicas y postales.  

Buitrón recordó que la correspondencia que se deposita   debe oscilar entre 250 y 1.000 gramos. Animó a los usuarios a depositar sus cartas en los casilleros ya que trabajan con 191 países, lo que no  tienen los correos privados. 

Pese al optimismo de la estatal, varios ciudadanos son renuentes a depositar sus cartas en los  buzones. María Fernández pensó varias veces antes  de depositar un sobre en la casilla ubicada frente al edificio de la Superintendencia de Bancos, en el norte de Quito.

Dice que  la casilla está sobre la acera, sin seguridad y  tiene  miedo de que la carta no llegue a su destino.  La Empresa informó que hay un plan de vigilancia para evitar novedades. (GS)