03 de julio del 2009

Correa: Acciones judiciales no son agresión

"Agresión es tirar bombas a sus vecinos, no empezar procesos judiciales", expresó el presidente ecuatoriano Rafael Correa, en respuesta a las declaraciones del gobierno colombiano sobre la orden de detención contra Santos.

EFE
Quito, Ecuador


 El presidente de Ecuador, Rafael Correa, respondió este viernes a las declaraciones del Gobierno de Colombia, sobre que la orden de detención contra el ex ministro de Defensa de ese país Juan Manuel Santos es una "agresión", al señalar que "agresión es tirar bombas a sus vecinos, no empezar procesos judiciales".

Correa respondió, de ese modo, a las afirmaciones del propio Santos, que calificó la orden de detención en su contra, por el bombardeo del Ejército colombiano a un campamento de las FARC en Ecuador, como "una agresión" a su país, así como las del presidente, Álvaro Uribe, que la denominó "una amenaza".

"Han dicho que (la orden de detención) era una agresión contra Colombia; es decir, usar la vía civilizada para resolver conflictos como es la vía judicial es una agresión. Agresión es tirar bombas a sus vecinos, no empezar procesos judiciales", afirmó el mandatario ecuatoriano, según recogió el portal informativo Ecuadorinmediato.

"Creo que están confundidos algunos dirigentes colombianos, bastante confundidos por sus ínfulas imperiales, pero Ecuador es un país soberano y su justicia es independiente, y me siento muy satisfecho de la acción de la justicia, porque actos cobardes como los de 2008 no pueden quedar en la impunidad", añadió.

Además, calificó el bombardeo colombiano en Angostura como "cobarde, traicionero, criminal" y señaló que le parece "fabuloso" que la fiscalía haya investigado, porque "hasta donde yo sé (ese ataque) fue terrorismo", apostilló.

Asimismo, defendió la independencia y autonomía de la justicia ecuatoriana y sostuvo: "no nos van a decir qué hacer o no hacer" en Ecuador, recalcó.

El Gobierno de Ecuador seguirá "utilizando las instancias judiciales internacionales para sancionar las verdaderas agresiones", como los bombardeos con glifosato en la frontera, "con total desconsideración al país y en actitud totalmente prepotente" de Colombia, en su lucha contra los cultivos ilegales de hoja de coca, explicó Correa.

"Y, además, ese bombardeo del 1 de marzo, injustificado, a uno de los países que más había logrado erradicar campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en su territorio", añadió el presidente ecuatoriano.

Finalmente, apuntó a que si tener un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, convierte al país o al Gobierno en cómplice de la guerrilla, entonces "no hay mayor cómplice de las FARC en el planeta que el presidente Uribe, porque, por cada uno que se nos pasa a nosotros, tienen 200 en su territorio".

El pasado lunes, Daniel Méndez, juez penal de la provincia amazónica de Sucumbíos, en el este ecuatoriano, pidió la detención de Santos con fines investigativos, acusado de ordenar y dirigir el ataque militar del Ejército de su país, el 1 de marzo de 2008, contra una base clandestina de la guerrilla de las FARC.

En la operación contra ese campamento, instalado en el enclave de Angostura, un punto de la selva ecuatoriana en el norte de Sucumbíos, fallecieron unas 26 personas, entre ellas el "número dos" y portavoz internacional de las FARC, alias Raúl Reyes y el ecuatoriano Franklin Aisalla.

Además, el ataque provocó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Ecuador y Colombia, situación que se mantiene hasta hoy, porque el Gobierno de Correa considera que se violó la soberanía de su país.