Abrió sus puertas el nuevo Congreso
La primera etapa del edificio quedó lista. Costó USD 17.5 millones.
Atrás quedaron las imágenes del 5 de marzo del 2003 cuando la estructura del edificio del Congreso Nacional fue consumida por el fuego. Ayer, las puertas del Palacio Legislativo se abrieron nuevamente.
Sus reconstructores pusieron énfasis en la seguridad, la confortabilidad, la funcionalidad de las instalaciones, y en su rescate como patrimonio histórico del país.
La primera fase del edificio, cuya reconstrucción ascendió a 17.5 millones de dólares, quedó lista para albergar a las autoridades de la Función Legislativa, presidencia, vicepresidencia, secretaría, prosecretaría y direcciones.
Están acabadas las áreas para las 20 comisiones legislativas, indicó ayer el administrador general temporal, Rodrigo Cáceres.
Los diputados o asambleístas no tendrán oficinas tradicionales sino que serán estaciones de trabajo en medio de las comisiones y las divisiones, todas, son de vidrio.
En el nuevo edificio ahora conviven la modernidad y el valor de las obras que se conservan en el Palacio. Las oficinas de las comisiones legislativas tienen un diseño minimalista y transparente, en la terraza se construyó un helipuerto. Mientras se ha desempolvado el archivo histórico se restauró el mural de Guayasamín que se colocó en el ingreso del salón del pleno, junto al estandarte de la bandera y la Constitución de 1830.
El salón del pleno, donde se han posesionado todos los presidentes de la República desde 1960, tiene cabida para 130 personas. Cada puesto mantiene el respectivo micrófono y se analiza la posibilidad de adecuar el sistema de voto electrónico que usan los asambleístas en Montecristi. Además se implementaron sistemas de grabación digital en audio y vídeo para el respaldo magnético inmediato y redes de Internet interna y externa. Al lado del salón del plenario fue rehabilitado el salón del ex senado con un aforo para 130 personas y cuenta con todos los servicios para los legisladores.
El mural de Guayasamín fue restaurado y sus componentes fueron recogidos en la edición de una revista editada por el Congreso Nacional. El archivo-biblioteca, donde descansan los originales de las 19 constituciones del país, gozó de un tratamiento especial “como un edificio dentro de otro”, tiene climatización y ventilación mecánica, ascensor para personas de movilidad reducida y protección contra incendios.
La edificación cuenta con un sistema temprano para la detección, prevención y extinción de incendios, control de accesos y movilización en el edificio a través de tarjetas magnéticas, sistema de control para el ingreso de armas, circuito cerrado de televisión con cámaras internas y externas, cableado estructurado de red de voz y datos.
La segunda parte, que es la construcción de dos edificios subterráneos de cinco pisos para oficinas, costará alrededor de 12 millones de dólares.
Cáceres rendirá cuentas en Montecristi
El administrador general temporal del Congreso Nacional, Rodrigo Cáceres, se presentará hoy ante el presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, en Ciudad Alfaro para rendirle cuentas del trabajo realizado. El funcionario indicó que la Contraloría descartó las denuncias de sobreprecios que opacaron en dos ocasiones la reconstrucción del edificio del Congreso, y que por esta razón no se pudo continuar con el trabajo.
Respecto a los 70 procesos en los que el Congreso era autor o demandante se han continuado con el apoyo del departamento de asesoría jurídica y el Procurador el Estado.
Los más de 300 servidores legislativos se han encontrado inmersos en un proceso de fortalecimiento interno de la institución, que no se pudo llevar a cabo antes por el ritmo de los Congresos. Y la comisión de codificación de leyes organizada internamente tiene avanzado un trabajo que será entregado a los nuevos diputados cuando sean elegidos y posicionados.
Ela Zambrano
ezambrano@telegrafo.com.ec
Periodista - Quito